La pandemia ha disparado el interés por el turismo rural y el contacto con la naturaleza. Para quienes buscan entornos privilegiados, Las Merindades es un paraíso por descubrir, porque en sus pequeños pueblos paisajes, cultura, aventura y restauración se dan la mano para conformar una de las zonas verdes más bonitas y desconocidas del norte del país.

Mónica Ángulo es una apasionada de esta tierra y sus alojamientos tienen mucho más que habitaciones. En cada detalle se percibe el cariño y la ilusión que esta incansable promotora pone a cada uno de sus emprendimientos. Su última apuesta es la Torre de los Templarios, ubicada en Herrán, localidad con encanto medieval que da entrada al bello desfiladero del río Purón en el Parque Natural de Montes Obarenes.

El compromiso de Mónica con Las Merindades, lugar que la cautivó hace años y que cada día la sorprende por su singular belleza, le ha empujado a poner en marcha un blog en el que detalla los tesoros que el visitante puede encontrar en este apartado rincón burgalés, toda una referencia para quienes llegan a la zona atraídos por su atractivo natural o por ser la cuna del castellano. defriasaherran.com es un recorrido repleto de sensaciones desde el lugar en el que la angostura del desfiladero alcanza su máxima expresión hasta el pueblo más antiguo de todo el valle, un camino que nos llevará a cruzar puentes de lo que fue una calzada romana, admirar las iglesias góticas del Santo Cristo y Santa María o disfrutar de paisajes pintorescos.

Para quienes deseen pernoctar, La Poza de la Torca o La Torre de los Templarios, que incluso alberga en su interior murales en fresco del siglo XVI, ofrecen encanto y arquitectura medieval con todo el lujo y comodidad de alojamientos de cuatro estrellas, lo que supone un lugar idílico para una escapada de amigos o pareja. Ambos establecimientos disponen además de diferentes espacios para alquilar para reuniones y celebraciones (cumpleaños, reencuentros, sesiones fotográficas,…)